Guía y apoyo emocional para personas afectadas y sus familias por el terremoto en Venezuela


Un terremoto puede cambiar nuestra vida en pocos segundos. Además de los daños materiales y las pérdidas que pueda ocasionar, también puede generar un fuerte impacto emocional en las personas, familias y comunidades.
ES NORMAL: que al vivir una experiencia como esta, aparezcan emociones intensas, preocupaciones, cambios en el comportamiento, dificultades con el sueño, falta de concentración y sensación de inseguridad.
Toma en cuenta que, cada persona reacciona de manera diferente y necesita su propio tiempo para recuperarse
Esta guía tiene como propósito ayudarte a comprender las reacciones más frecuentes después de un terremoto y brindarte recomendaciones prácticas para cuidar de ti, apoyar a tu familia y fortalecer tu bienestar emocional.
¿Qué es una crisis?
Una crisis es una respuesta temporal ante una situación inesperada y muy estresante, como un terremoto. Durante este período es posible sentir que los recursos habituales para afrontar los problemas no son suficientes.
Es común experimentar miedo, incertidumbre, tristeza, enojo o confusión. Aunque estas reacciones pueden ser intensas, en la mayoría de las personas disminuyen progresivamente con el paso del tiempo, especialmente cuando cuentan con apoyo familiar, social y comunitario.
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¿Qué estoy sintiendo ante esta catástrofe?
Hay algunas personas que presentan pocas reacciones, mientras que otras pueden sentirse profundamente afectadas.
Es posible experimentar cambios en diferentes áreas:
Emociones | Pensamientos | Reacciones Físicas |
Ansiedad y miedo | Desorientación y confusión | Tensión muscular |
Frustración | Pérdidas de memoria | Trastornos digestivos |
Ira, impotencia | Falta de atención | Dolores de cabeza |
Insomnio y/o pesadillas | Preocupación | Boca seca |
Tristeza | Inseguridad | Opresión en el pecho |
Incertidumbre | Sensación de alerta | Ahogos y papitaciones |
Cambios en la conducta | Relaciones con otras personas |
Llanto frecuente | Discusiones frecuentes |
Aislamiento | Dificultas para comunicarse |
Inquietud | Alejamiento de familiares y amigos |
Conductas impulsivas | Negatividad |
Consumo de alcohol u otras sustancias | Humor variable |
Estas reacciones suelen ser normales después de vivir una situación inesperada.
¿Cómo puedo cuidarme?
La recuperación toma tiempo. Algunas acciones pueden ayudar a disminuir el estrés y recuperar energía y esperanza
Toma suficiente agua
No dejes de alimentarte así no exista apetito
Procura descansar cuando sea posible.
Mantén horarios regulares para comer y dormir.
Evita el consumo de alcohol y otras drogas para afrontar el malestar.
Mantén contacto con familiares, amistades o personas de confianza.
Habla de lo ocurrido únicamente cuando te sientas preparado.
Limita la exposición constante a noticias o imágenes del terremoto.
Realiza actividades que ayuden a relajarte, como caminar, escuchar música, bailar, cantar o practicar ejercicios de respiración.
Retoma poco a poco tus actividades cotidianas.
¿Cómo apoyar a un familiar?
El apoyo de la familia puede favorecer la recuperación emocional.
Puede ayudar si:
Escuchas con atención y respeto.
Permite que la persona exprese sus emociones sin interrumpirla.
Evita juzgar o minimizar lo que siente.
Ofrece ayuda práctica cuando sea posible.
Respeta el ritmo de recuperación de cada persona.
Favorece la convivencia y las actividades familiares.
Recuerde que no necesitas tener todas las respuestas. En muchas ocasiones, escuchar y acompañar es suficiente.
¿Cómo ayudar a los niños?
Los niños también pueden sentirse asustados, confundidos o inseguros después de un terremoto. Pueden presentar:
Llanto frecuente.
Miedo a quedarse solos.
Pesadillas.
Irritabilidad.
Regresar a conductas propias de edades anteriores (como mojar la cama).
Dificultades para dormir.
Para ayudarlos:
Explica lo ocurrido con palabras sencillas y acordes a su edad.
Responde sus preguntas con honestidad.
Permite que expresen sus emociones mediante el juego, dibujos o cuentos.
Mantén rutinas siempre que sea posible.
Bríndales afecto y seguridad.
Evita que vean repetidamente imágenes del desastre en televisión o redes sociales.
Apoyo a personas mayores, embarazadas y personas con discapacidad
Estas personas pueden necesitar apoyo adicional y diferenciado.
Procura:
Escucharlos con paciencia.
Facilitar que permanezcan acompañadas.
Ayudarles a mantener sus tratamientos médicos.
Favorecer su participación en las actividades familiares o comunitarias.
Identificar necesidades específicas de movilidad, comunicación o atención médica.
¿Qué es mejor evitar?
Después del terremoto procura evitar:
Decir frases como: "ya pasó", "sea fuerte" o "podría haber sido peor".
Obligar a alguien a hablar si no desea hacerlo.
Criticar la forma en que otra persona reacciona.
Hacer promesas que no puedas cumplir.
Tomar decisiones importantes mientras se encuentren muy afectados emocionalmente.
Consumir alcohol o drogas para aliviar el estrés.
¿Cuándo buscar ayuda profesional?
Es recomendable solicitar apoyo psicológico o médico cuando:
El malestar emocional persiste durante varias semanas y dificulta la vida diaria.
El miedo o la ansiedad impiden realizar actividades habituales.
Existen problemas importantes para dormir durante varios días.
Aparecen ataques de pánico frecuentes.
La persona se aísla completamente.
Hay consumo excesivo de alcohol u otras sustancias.
Existen pensamientos de hacerse daño o de que la vida no vale la pena.
En niños, si continúan los cambios importantes de conducta, el miedo intenso o las dificultades escolares.
Buscar ayuda es una forma de cuidar la salud.
Ejercicios sencillos para disminuir la tensión
Respiración lenta
1. Siéntese en una posición cómoda.
2. Inspire lentamente por la nariz durante cuatro segundos.
3. Mantenga el aire durante dos segundos.
4. Exhale lentamente por la boca durante seis segundos.
5. Repita entre cinco y diez veces.
Relajación muscular
Mientras inspira, tense suavemente los músculos de brazos y piernas durante unos segundos.
Al exhalar, relaje completamente los músculos y observe cómo disminuye la tensión.
Repita varias veces.
Estiramiento
· Levante lentamente los brazos por encima de la cabeza.
· Estire la espalda sin sentir dolor.
· Mantenga la posición durante unos segundos.
· Relaje los hombros y respire lentamente.
RECUERDA
Recuperarse después de un terremoto requiere tiempo. No todas las personas reaccionan igual ni se recuperan al mismo ritmo.
Buscar apoyo, compartir con la familia, mantener hábitos saludables y solicitar ayuda cuando sea necesario son pasos importantes para recuperar el bienestar.
NO ESTÁS SOLO; NO ESTÁS SOLA. La recuperación es un proceso que puede fortalecerse con el apoyo de la familia, la comunidad y los profesionales de la salud.
SOLIDARIDAD A DISTANCIA
Identificar lo que necesitan
Validar lo que sienten
No juzgar
Ser empáticos y honestos
Compartir información útil y técnicas aprendidas
AUTOCUIDADO
Reconocer lo que siento
Identificar lo que necesito
Ritual de conexión
Organizar ayuda
Crear o participar en redes de información responsables




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